El origen notarial de las blockchain

Cuando en la actualidad alguien habla de blockchain inmediatamente se piensa en criptomonedas, sin embargo, el origen de esta tecnología tiene más relación con la contaduría y la escribanía que con las divisas.

Con la aparición de la World Wide Web a principios de los 90, surgió la preocupación por la validez de los documentos digitales. ¿Cómo saber si un documento no había sido alterado en su conversión digital o en su tránsito por la web? 

Se dieron cuenta de que los archivos digitales eran fáciles de alterar sin dejar rastro (a diferencia del papel, donde puedes notar raspaduras o cambios de tinta). Alguien podía cambiar la fecha de un contrato o el contenido de un testamento digital y nadie podría probarlo.

En 1982 el criptógrafo David Chaum había propuesto en su tesis doctoral un protocolo para sistemas informáticos distribuidos que incluía casi todos los elementos de una cadena de bloques moderna: la creación de bloques, el encadenamiento mediante criptografía y el sistemas de computación distribuida de mutua sospecha.

Pero para 1991, los criptógrafos Stuart Haber y W. Scott Stornetta aún buscaban una solución al problema de la integridad digital

Así fue como los "abuelos" del blockchain tuvieron la idea de poner marcas de tiempo a documentos digitales de modo que no pudieran ser alteradas.

En su artículo "Cómo sellar con tiempo un documento digital" es donde describen por primera vez un sistema que utilizaba una cadena de bloques ligados criptográficamente, sentando las bases de lo que hoy conocemos como Blockchain.

Los criptógrafos Stuart Haber y W. Scott Stornetta

En 1992 Haber, Stornetta y Dave Bayer incorporaron en su diseño los "árboles de Merkle", la estructura de datos que había sido patentada en 1979 por Ralph Merkle.

De esta forma, el diseño de Haber y Stornetta permitió agrupar varios documentos en un solo bloque, aumentando drásticamente la eficiencia.

Stornetta y Haber, que trabajaban en Bell Communications Research (Bellcore) desde hacía cinco años, decidieron crear en 1994 la empresa Surety Technologies.

En 1995 Surety implementó la primera cadena de bloques operativa: un producto comercial llamado AbsoluteProof. 

Este servicio tenía varios usos notariales:

Propiedad intelectual: Científicos y empresas lo usaban para "sellar" sus notas de investigación o diseños de patentes. Así, podían probar ante un juez que ellos tenían esa idea en una fecha específica, antes que la competencia.

Registros legales y financieros: Asegurar que los registros de una empresa no fueran "cocinados" o alterados retroactivamente para ocultar fraudes.

Integridad de software: Garantizar que el código fuente no había sido inyectado con malware después de su creación.

Para garantizar que nadie —ni siquiera ellos mismos— pudiera modificar los registros, Surety ideó una solución analógica brillante. Cada semana, generaban un hash único que resumía todos los sellos de la semana y lo publicaban como un pequeño anuncio clasificado en el New York Times. Una vez impreso en miles de ejemplares físicos, el registro era imposible de hackear.

Hash de Surety en el New York Times


Este sistema de "bloques" encadenados fue una de las tecnologías sobre las que Satoshi Nakamoto desarrolló la idea de Bitcoin y que permitió que en 2009 comenzara a funcionar la primera blockchain descentralizada y financiera

Lo paradójico es que la primitiva blockchain de Surety aún sigue operativa y que la empresa continúa publicando el aviso con el hash en el New York Times.

 

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