¿Los rosacruces son simple ficción? En mayo de 2016 el escritor John Crowley provocó cierto revuelo en el ambiente académico inglés al afirmar que ‘Las Bodas Químicas de Cristian Rosencreutz’ fue la primera novela de Ciencia Ficción de la historia.
La exótica teoría de John Crowley (sí, alguien que tenga algún conocimiento de ocultismo no podrá creer que con ese apellido tenga esas ideas), fue acompañada por una edición revisada de ‘Las Bodas…’ publicadas en diciembre de 2016.
La teoría de Crowley no es descabellada si se leen ‘Las Bodas Químicas…’ con ojos ‘profanos’, el enojo de quienes lo criticaron tiene que ver con la levedad con que el escritor parece tomar un texto que se encuentra en el origen de algunas de las ideologías más siniestras de la historia, como el nazismo.
Dice el Evangelio: “No den lo sagrado a los perros, no sea que se vuelvan contra ustedes y los despedacen; ni echen sus perlas a los cerdos, no sea que las pisoteen” (Mt 7,6).
Este versículo es habitualmente utilizado por quienes creen que detrás de toda enseñanza exotérica existe un conocimiento oculto (esotérico).
Todos las personas tenemos derecho a creer en Dios o no y aquellos que creemos que existe una realidad superior a la meramente material también tenemos derecho a elegir el “camino”, método, religión o filosofía para acceder a ella.
¿Qué tiene que ver esto con que un autor de Ciencia Ficción como John Crowley opine que ‘Las Bodas Químicas’ son nada más que un libro de ficción?
Para alguien que no conoce el rosacrucismo tal vez la idea de Crowley sea insignificante, sin embargo, esta opinión da por tierra con una de las más influyentes filosofías ocultistas de los últimos cinco siglos y cuyas ideas se filtraron en las últimas décadas en la denominada Nueva Era.
Hay quienes incluso creen que detrás de las satánicas prácticas de exterminio del pueblo judío llevadas adelante por el nazismo están las ideas de algunos influyentes rosacruces británicos y alemanes que hicieron de Europa el escenario de una diabólica guerra espiritual.
Entonces, ¿puede una simple novela de ciencia ficción provocar una masacre como la Segunda Guerra Mundial?


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