La situación: Verne se sostiene de la corniza con tres dedos de la mano izquierda. Cinco pisos más abajo, la gente lo mira maravillada, mientras de sus bocas escapa un ¡oh!
Parece que el hombre va a caer y estrellarse contra el pavimento en el próximo pestañeo. Por eso nadie quiere pestañear... ¿Qué ira a ocurrir?

Post a Comment

Artículo Anterior Artículo Siguiente