La Segunda Guerra Mundial siempre ha despertado mi interés. Siempre he intentado buscar una explicación racional a semejante irracionalidad. Por esa razón, siempre me ha interesado todo lo relacionado a ese conflicto global y, en especial, esa hipótesis que sostiene que Hitler no murió en 1945 luego de pegarse un tiro en su búnker de Berlín.
Es que en la persona de Hitler, se encuentra la única explicación posible a tanta locura. Que haya logrado escapar de Europa parece prácticamente imposible. ¿Pero es posible que un sólo individuo se las haya arreglado para convertir a Europa en un verdadero infierno?
Stalin sostenía que Hitler no había muerto, como dijeron los estadounidenses en la historia que ellos escribieron y en la que aparecen como héroes salvadores de la humanidad.
Si Hitler escapó hacia Sudamérica, como afirmaba Stalin, es posible que lo haya hecho en submarino. Por eso, el desembarco de submarinos alemanes en la costa argentina en 1945 se ha convertido en tema de varios libros y de decenas de fantásticas historias que cuentan los pobladores de varias ciudades costeras de la Argentina.