28 de agosto de 2005

La vuelta de Necochea



En los últimos días de marzo de 1963, un ensordecedor ruido de motores aceleró los corazones de los necochenses. Cuarenta y un pilotos se preparaban para largar la IV Vuelta de Necochea de Turismo Carretera. Pero no se trataba de una carrera más, todo indicaba que durante esa prueba se iba a superar la barrera de los 200 kilómetros por hora de promedio.

Según los especialistas, el piloto local Armando J. Ríos y los "Gringos" Emiliozzi, tenían los autos más veloces y eran los candidatos para imponer el nuevo récord. El quequenense había impuesto la marca de 194,861 kilómetros por hora en la décima vuelta de la carrera de Tres Arroyos.
Aunque el récord de velocidad lo tenía hasta ese momento Angel Rosel Meunier, con 198,134 kilómetros, logrado un año antes, también en nuestra ciudad.
"Ríos y Emiliozzi son, al decir de los entendidos, los hombres que conducen los coches más veloces del país", según un artículo publicado el 29 de marzo en Ecos Diarios. Acompañaba la nota una fotografía del "Chivo" de Ríos, que tenía el número 2 en el capó.
Ese día, en dependencias del Automóvil Club Argentino, donde tenía su sede el Necochea Automóvil Club, quedaba establecido el orden de largada de la vuelta.
Largaría primero Dante Emiliozzi, luego Armando J. Ríos, Santiago Saigós, Angel Meunier, Carlos Menditeguy, Carlos Pairetti, Norberto Palagani, José Morán, Eduardo Casa, Félix Marbellini, Segundo Taraborelli, Carmelo Galpato Antonio Tempone y Juan Manuel Bordeu.
El ganador se llevaría el premio Maquinarias Ardanaz, en homenaje al inolvidable Juan Gálvez, nueve veces campeón de Turismo Carretera, fallecido durante la Vuelta de Olavarría.
También estaba en juego la Copa de Oro Armando O. Bacino, que quedaría en poder de quien superara los 200 kilómetros por hora.
El circuito tenía 368,700 kilómetros. Los pilotos debían partir desde Necochea hacia de Tres Arroyos, de allí a Benito Juárez y luego regresar a nuestra ciudad.

Historia del TC
La historia de la categoría comenzó el 20 de junio de 1937, cuando la Dirección Nacional de Vialidad autorizó la realización de un gran premio para autos gran sport, sobre una extensión mínima de 1.000 kilómetros por diferentes caminos y provincias. Los vehículos, que debían ser del tipo Turismo o Paseo (cerrados) no debían superar los 120 km/h de velocidad máxima.
El 5 de agosto de ese año, se largó el primer gran premio, en el que participaban 68 automóviles. El camino los llevaría a recorrer doce provincias y 6.894 kilómetros.
A partir de 1939, el Automóvil Club dividió el Campeonato Argentino en los títulos de Campeón de Pista, de Velocidad y de Carretera. Angel Lo Valvo fue el primer piloto en conseguir el título de campeón de carretera y los dos siguientes quedaron en poder de Juan Manuel Fangio.
A fines de los 40 comenzaron a disputarse las famosas "vueltas" y, entre ellas, se destacaban Hughes, Santa Fe, Tres Arroyos, Mar y Sierras, Necochea y Olavarría.

La vuelta de Necochea
Ya la primera competencia del Necochea Automóvil Club marcó un hito. El ganador, Juan Carlos Navone, con Ford, estableció la mejor marca de velocidad horaria en la historia del automovilismo argentino categoría turismo de carretera, con 189,128 kilómetros por hora de promedio.
De esta manera, batió el récord que ostentaba Oscar Alfredo Gálvez, al ganar la Vuelta de Tres Arroyos a un promedio de 185,377 kilómetros por hora.
Al año siguiente, en la Segunda Vuelta de Necochea, Navone impuso un nuevo récord de 192,339 kilómetros por hora. Poco después, en la carrera de Tres Arroyos, Armando J. Ríos estableció una nueva marca, con 194,861 kms. por hora.
Pero al año siguiente, una vez más en la vuelta organizada por el Necochea Automóvil Club, Angel Meunier, con Chevrolet, subió la marca hasta el límite: 198,134 kilómetros por hora.
La edición de Ecos Diarios del 31 de marzo de 1963, daba cuenta del optimismo de pilotos y aficionados sobre la posibilidad de romper la marca de Meunier y superar la barrera de los 200 kilómetros.
"Es que las máquinas han evolucionado tanto por obra y gracia de nuestros formidables mecánicos, que todo puede esperarse de esos coches que la industria norteamericana creo para el desarrollo de velocidades mucho menores, sin pensar siquiera que los criollos los 'retocarían' tanto que el con el transcurso de los años alcanzarían marcas de velocidades reservadas solamente para las máquinas especiales o los coches sport", escribía el cronista.
Además de la posibilidad de inscribir una nueva página en la historia de la categoría, había 710.000 pesos en premios a repartir entre los primeros puestos, que impulsaban a los corredores a romper la barrera de los 200 kilómetros por hora de promedio.

Los "Gringos"
Debido a las características del circuito, la Vuelta de Necochea era una prueba de velocidad pura y extremadamente exigente para los competidores.
De los 41 inscriptos, sólo largaron 28 coches: 14 Ford y 14 Chevrolet. De ellos, 13 abandonaron en la primera vuelta y otros 6 en la segunda.
Pero el Ford de Dante y Torcuato Emiliozzi logró la hazaña: a 203,526 kilómetros de promedio los "Gringos" pudieron dar la vuelta en menos de tres horas.
Los hermanos, que eran campeones de Turismo Carretera de 1962, sumaban así su tercera victoria del año 63, luego de las de Olavarría y Pergamino.
En segundo lugar se ubicó el piloto de San Antonio de Areco, Santiago Luján Saigós y tercero el balcarceño Juan Manuel Bordeu, con un Chevrolet. Cuarto José Morán y quinto Carmelo Galbatto. Luego llegaron Carlos Pairetti, Juan Ibarrondo y Félix Mabellini.
La IV Vuelta de Necochea quedó así en la historia del TC como la primera competencia de esta categoría en la que el promedio de velocidad superó los 200 kilómetros por hora.

6 comentarios:

Guido Amarilla dijo...
Este blog ha sido eliminado por un administrador de blog.
Guido Amarilla dijo...

Hola, sólo quería comentarte que me pareció muy interesante tu Blog y quería invitarte a visitar IC Code Desarrollos. En ese sitio encontrarás información relacionada al ensayo de motores orientado al automovilismo, así como otros productos, como por ejemplo dinamómetros hidráulicos, eléctricos y de rodillos.
Muchas Gracias y seguí así.

Anónimo dijo...

Hola! Te cuento que mi papá es fanático de Armando J. Rios, y el otro día encontré una figurita (de la época) a la cual le falta un pedacito y tal vez vos sabes que podría llegar a decir:
"Nació en Quequén el 1° de Abril de 1917 y disputó su primera carrera en ocasión de celebrarse el Gran Premio Standard de 19??." Estoy intentando decifrar a que año hace referencia, puesto que luego sigue:
"Un amplio paréntesis antes de volver a la actividad, retomando en Tres Arroyos en 1958..."
Desde ya muchas Gracias

Anónimo dijo...

me hice amigo de Felix mabellini una gloria del automovilismo supe de su carrera vi sus trofeos un grande y gran tipo mereceria un reconocimiento en su ciudad cipolletti ojala hagamos lo posible para realizarlo..su amigo david

javito_sport@hotmail.com dijo...

Hola encontre este blog por buscaba informacion de armando j rios ya que tengu una cupe chevrolet mod 39 y me encuentro realizando una replica de su auto , leei tambien que alquien comento algo sobre felix mabelini me encantaria q le realicen un omenaje lo conosco personalmente este ultimo año lo conoci en la carrera de regularidad del aca en el gran premio un exelente piloto y persona gracias

Miguel A. Cabodevila dijo...

Para Anónimo 1 10 05 Armando J. Rios Nacio el 1/04/27 en Quequén. Debuto en el gran Premio de 1957 Standard con un Mercury Mod 1952 y gano su categoria (B) en la 2da Etapa (Cordoba - Tucumán).